Oramos juntos
La Coronilla de la Divina Misericordia, el Rosario y la adoración son el centro de cada encuentro.
Matrimonios que fueron levantados por la misericordia de Dios y ahora ayudan a levantar a otros. Oramos, nos formamos y acompañamos a otros matrimonios.



Orar, formar y acompañar. Todo lo que hace Miserere cabe en esos tres verbos; lo que no se ordena a ninguno de ellos, no es nuestra misión.
La Coronilla de la Divina Misericordia, el Rosario y la adoración son el centro de cada encuentro.
Después de Resucitados el camino continúa, con el método ignaciano adaptado al matrimonio: formación práctica para cuidar lo que Dios levantó.
Cada matrimonio sirve en un ministerio. Así acompañamos a otros matrimonios y sostenemos todo lo gratuito de Miserere.
Inseparables, el servicio a las parroquias y el contenido que llega a miles de matrimonios los sostiene la comunidad. Quien fue levantado, ahora ayuda a levantar.



Hay un lugar para cada uno. Ustedes eligen dónde, con el tiempo que de verdad tienen.
La casa primero. El orden nunca cambia: Dios, su matrimonio, sus hijos y después el servicio. Ningún servicio puede quitarle tiempo a su familia.
Vivieron la crisis y la desconexión. Dios resucitó sus matrimonios, y hoy acompañan a otros a vivir lo mismo.







Resucitados está abierto a todos, sin importar su estado civil, e incluso para quien empieza solo. Así se vive después la comunidad:
Casados por la Iglesia o con el proceso ya iniciado ante su párroco. Empiezan como Aspirantes y, tras el discernimiento, son Comprometidos: asisten, sirven y crecen.
Con los años pueden ser Servidores, después de vivir los Ejercicios Espirituales Matrimoniales, y Consagrados, que forman y acompañan a otros matrimonios.
Quienes simpatizan con el carisma y participan de lo gratuito, sin compromisos formales. Incluye a las parejas no casadas por la Iglesia, que pueden vivir Resucitados.
Quien lucha solo por su matrimonio o quien enviudó, y también sacerdotes, religiosos y profesionales católicos que sirven al carisma. Su lugar es valioso.
Es la puerta de entrada: estar viviéndolo o haberlo vivido.
Nos cuentan quiénes son y en qué momento están. Toma unos minutos.
Ade y Mai validan la información y conversan con ustedes.
Como Matrimonio Aspirante conocen el carisma, leen los estatutos, viven el Escáner Matrimonial Miserere y asisten a un Encuentro de Misericordia, acompañados por un Consejero Matrimonial que les asignamos.
Ingresan como Matrimonio Comprometido y reciben la Cruz Matrimonial Miserere bendecida y la camiseta.
Al enviar el formulario aceptan los Términos y la Política de privacidad, incluida la autorización de uso de imagen.
Sus datos solo los ven Ade y Mai, para conocerlos y acompañarlos.
¿No carga el formulario? Escríbannos directamente por WhatsApp en el paso 2.
Al +57 304 639 0634. Ahí los atienden Ade y Mai personalmente.
Escribir a Ade y MaiWhatsApp +57 304 639 0634
Miserere nació cuando dos esposos rotos rezaron la Coronilla de la Divina Misericordia porque ya no les quedaba nada más. Esa noche entendimos que no hay matrimonio perdido.
Hoy la comunidad, Miserere Comunidad Matrimonial, son los matrimonios que vivieron lo mismo y decidieron no quedarse con la gracia para ellos solos. «Miserere» es la primera palabra del Salmo 51: ten misericordia de mí.
“¿Esto me ayuda a amar como Cristo amó?” Es la pregunta que guía todo lo que hacemos.
No hace falta haberlo terminado: basta con estar viviéndolo o haberlo vivido. Es la base común de todos los que hacemos parte de la comunidad.
Los encuentros de los jueves son online y se viven desde cualquier país. El encuentro presencial es para quienes pueden asistir.
Nos escriben por WhatsApp al +57 304 639 0634. Ade y Mai validan la información, conversan con ustedes y les cuentan cómo empezar el tiempo de discernimiento.
No. Acompañados es un programa de pago para parejas que quieren fortalecer su relación en un grupo cerrado. La comunidad es gratuita y es para orar, formarse y acompañar a otros matrimonios. Acompañados no es requisito para la comunidad.
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